jueves, 13 de agosto de 2020

DE TODAS LAS RAZONES PARA HACER EL BIEN, A MÍ ME HA MOVIDO SIEMPRE LA PEOR

De todas las razones para hacer el bien,
a mí me ha movido siempre la peor.
No culparé a la educación recibida
porque nadie me dio nunca
clases de cobardía ni lecciones de rendición.

A mí me ha movido siempre la peor.
Será por ello que te veo actuar a ti,
como si la bondad fuera uno de tus órganos,
y se me llenan los ojos de un abrazo.

Se me llenan de un abrazo porque veo
tu pecho ser como quisiera ser mi corazón
y, aún cubierto ya de llamas, siento
que tú sabrás qué decirle a la hoguera. 

La sangre que, de mi cuerpo, hay en los relojes
me apunta entre las cejas y, ahí, estoy solo.
Ahí el mundo entero sabe que yo,
de todas las razones para hacer el bien,
me he movido siempre por la peor.




No hay comentarios:

Publicar un comentario