miércoles, 22 de marzo de 2017

VIDA Y OBRA DEL LECTOR

Mi inclinación a escribir y la tuya a leer
nos ha unido en este tiempo medido en letras.
Yo me quedo en poner versos en un papel
pero sólo tú puedes hacer de ellos un poema.

Tú haces verdad los dogmas de un farsante.
El escritor no habla sino la lengua del lector.
Tomas mi silencio gráfico y cobarde
y lo conviertes en hazaña de nuestra voz.

Yo revivo mientras tú me relees.
Yo siento cuanto tú te conmueves.
No hay metáfora si no te vuelve del revés,
si no te mojas cuando sueño que llueve.

Sin cómplice implicado no hay autor confeso
que pueda curar la realidad con palabras
ni que transmita en dos sílabas la enfermedad del beso.
Yo existo lo que perduro en tu mirada.

lunes, 27 de febrero de 2017

INSIGNIFICANTE

En la inmensidad despiadada del universo,
disto mucho de ser siquiera insignificante.
Al mundo llegué en un agosto de Alicante.
Así, original como el veraneante medio.

De pronto, me veo próximo a la mediana edad.
De puntillas para rebasar la baja estatura.
Con la misma complexión que mi caricatura.
Con iguales motivos para reír que para llorar.

Tengo el mismo dios que una hormiguita.
He perdido la noción de lo que votaba.
Iba para español y me he quedado en nada.
Descerebrado antes que con una mente postiza.

Me he ocultado la muerte de mi madre.
Mis hijos me han enseñado a caminar.
Yo soy la persona más pequeña del plural,
uno de esos gilis que se creían singulares.

No me entenderás sin saber que estoy enamorado.
Escribo recostándome en su hombro de palabras.
Hago versos con mis propias manazas
cuando se me va el cariño de las manos.

Defiendo la teoría de que la carcajada
es la distancia más corta entre dos personas.
Que las guerras las gana el bando que perdona,
lo aprendí tras matar y morir con la mirada.

Nunca cuento que soy funcionario hasta, al menos,
la séptima estrofa de la primera cita.
Mis domingos son de criptonita,
ayer y mañana empatan a cero.

No he hecho daño a nadie intencionadamente.
De qué servirá eso a quienes he herido....
Como todos los desconocidos,
yo me llamo Álvaro Trece.

sábado, 21 de enero de 2017

MI PADRE

Mi padre me enseña más de lo que yo aprendo.
Mi padre se pospone para que yo suceda.
Yo soy bueno con lo que de mi padre llevo dentro,
con las últimas fuerzas de niño que me quedan.

Mi padre sabe volar con los pies en el suelo.
Recibe las balas de frío que el invierno me dispara.
Se despierta temprano para que yo pueda tener sueños.
Hablo de mi padre cuando vuelvo a casa con las palabras.

Mi padre me transmite el ADN de su alma
cada vez que me renace con su calor.
Me late una cardiopatía azul y blanca.
Clase, los que se curran la segunda división.

Mi padre es ejemplo de que el verdadero león
no necesita serlo con un trono en la selva.
Dibuja la primavera en un grano de arroz.
Respondo mi padre cuando preguntan por mi tierra.

lunes, 26 de diciembre de 2016

LO QUE TE DOY CON MI PALABRA

Casi al tiempo de decir que te doy mi palabra,
me doy cuenta de que lo que te quiero dar va más allá
de cualquier trasto léxico, de cualquier promesa.
Lo que yo te doy son los latidos de mi cerebro
y una idea constante con forma de corazón.

Te doy cinco continentes que parecen dos oídos.
Te doy el descendiente evolucionado del amor.
También el agua caliente en mitad del frío.
El plural de la única caricia que existe.
La curva en mis labios de un camino de ida.

Naturalmente, te doy lo que está prohibido darte
y un veneno que cura todos los antídotos.
Te doy lo que dan a su dios los que creen en algo.
Te doy lo que a los muertos tuvieron que quitarles.
Todo lo que me separa de los minerales.

Te doy el erizo que te llama desde mi piel.
Te doy poblaciones enteras de mis células
porque, sencillamente, se sienten parte de ti.
Te doy una verdad que conservo de cuando era niño.
Un sueño que te pertenece porque es mío.

viernes, 16 de diciembre de 2016

LA TABLA DEL DOS

Dan algo en la tele y me siento parte del bando
al que pertenece tu personaje favorito.
Él no sabe que estoy, aquí, animando
pero yo sé que estoy, ahí, en tu equipo.

Y ganamos y perdemos y empatamos. Qué se yo.
Me basta con que compartamos lo que el guion exija.
Saludas y es como aplicarme la tabla del dos.
Doblas el corazón de esta pobre cifra.

No hay sinónimo, entre las palabras de mi cuerpo,
de sentir tu voz hablándome como una mano.
En mí, algo moribundo deja de estar enfermo
cuando tú y yo se van y nosotros afloramos.

Hay reacciones químicas detrás de lo que me pasa,
lo sé, pero algo tendrá que ver también contigo
para que busque tu nombre en todos los crucigramas,
para que el cero de mi sangre lo vuelvas positivo.

jueves, 3 de noviembre de 2016

LA HISTORIA LA ESCRIBEN LOS VENCEDORES

La historia la escriben los vencedores
pero la poesía es obra del otro bando.
Se la debemos a los jardines sin flores,
a los equipos que no suman puntos en su campo.

Surge de los dedos que se sienten lejos de su mano.
Es la traducción de los dolores en el pecho.
Los versos los hacen los niños de pelo cano,
las aves que se dan de bruces con el techo.

La poesía es un género solitario.
Consecuencia de causas perdidas al despertar.
Nace de las heridas que sangran vocabulario
y del amor que no apaga ninguna goma de borrar.

Es lo que se ve cuando el corazón se queda ciego.
Es propia de los supervivientes de un portazo.
Es cosa de brujas muertas de miedo,
de bestias que conservan el sentido del gustazo.

miércoles, 26 de octubre de 2016

SANGRE DE PRÍNCIPES

¿Cómo iba a ser capaz de tirar a la basura
un pobre electrodoméstico enamorado?
Si llena la cocina contando sus aventuras.
Si el corazón le palpita sin estar enchufado.

¿Cómo iba a prescindir de buenas a primeras
de esta máquina anciana y bonachona?
Si bate sólo con cuchillas de madera.
Si las frutas le hacen ojitos y las perdona.

¿Con qué valor pongo de patitas en la calle
a este trasto cobardica y malcriado?
Si corre sangre de príncipes por sus cables.
Si vino con un mosqueperro de regalo.

¿Con qué cara voy yo ahora a decirle adiós
a este aparato que soporta las averías
con un par de electrodos?
Si se hizo batidora con tal de no estar solo.
Si está hecho de chatarra como nosotros.