lunes, 26 de diciembre de 2016

LO QUE TE DOY CON MI PALABRA

Casi al tiempo de decir que te doy mi palabra,
me doy cuenta de que lo que te quiero dar va más allá
de cualquier trasto léxico, de cualquier promesa.
Lo que yo te doy son los latidos de mi cerebro
y una idea constante con forma de corazón.

Te doy cinco continentes que parecen dos oídos.
Te doy el descendiente evolucionado del amor.
También el agua caliente en mitad del frío.
El plural de la única caricia que existe.
La curva en mis labios de un camino de ida.

Naturalmente, te doy lo que está prohibido darte
y un veneno que cura todos los antídotos.
Te doy lo que dan a su dios los que creen en algo.
Te doy lo que a los muertos tuvieron que quitarles.
Todo lo que me separa de los minerales.

Te doy el erizo que te llama desde mi piel.
Te doy poblaciones enteras de mis células
porque, sencillamente, se sienten parte de ti.
Te doy una verdad que conservo de cuando era niño.
Un sueño que te pertenece porque es mío.

miércoles, 26 de octubre de 2016

SANGRE DE PRÍNCIPES

¿Cómo iba a ser capaz de tirar a la basura
un pobre electrodoméstico enamorado?
Si llena la cocina contando sus aventuras.
Si el corazón le palpita sin estar enchufado.

¿Cómo iba a prescindir de buenas a primeras
de esta máquina anciana y bonachona?
Si bate sólo con cuchillas de madera.
Si las frutas le hacen ojitos y las perdona.

¿Con qué valor pongo de patitas en la calle
a este trasto cobardica y malcriado?
Si corre sangre de príncipes por sus cables.
Si vino con un mosqueperro de regalo.

¿Con qué cara voy yo ahora a decirle adiós
a este aparato que soporta las averías
con un par de electrodos?
Si se hizo batidora con tal de no estar solo.
Si está hecho de chatarra como nosotros.

domingo, 23 de octubre de 2016

LAS MISMAS DERROTAS QUE TÚ

Siéntate a leer con los ojos de la gente que se empeña
en ver cosas distintas al mirar la misma luna.
Al fiambre que no aprende se lo carga quien no le enseña.
Roba quien quita la razón sin dar, a cambio, alguna.

Conócete en los que pasaron antes por la senda
que une y separa tu cabeza y tu corazón.
Nada dirá más de ti que lo que sientas.
Si no hay parte de otros, no es tu verdadero yo.

Cuanto más mires al de enfrente verás menos diferencias.
También decidieron su destino a cara o cruz.
Se hace cuesta arriba declarar la guerra
a quien ha sufrido las mismas derrotas que tú.

No son los rayos los que te convierten en sol,
es cómo actúas durante la tormenta.
Aquí estoy para aguantar contigo el chaparrón,
para girar contigo por la tierra.

miércoles, 19 de octubre de 2016

VISITE NUESTRAS INFRAESTRUCTURAS FLUVIALES

Todo ocurrió en esa estación del año
que separa el otoño del invierno.
Nadie había visto antes tanta lluvia
dentro de las casas en esa parte del país.
Ella no se despertó hasta los primeros ladridos
de los gatos que volvían de Catral por la mañana.
El miércoles trajo en las manos una especie
de ramo de flores ciertamente lamentable.
Y todo, por la ciudad, estaba lleno
de un familiar olor a patata asada.

Caminaba sin convicción. Como quien huye
con la boca pequeña del tabaco.
Ni siquiera tuvo que acelerar el paso cuando se cruzó
con Toni Culebra en una avenida a la que llamaban la roja
por el verde de unos aligustres de tres pares de narices.
Habitualmente escapaba de él porque, de entrada,
distaba muchísimo de estar bueno
y, además, fracasaba sistemáticamente
cuando trataba de esconder que era un auténtico imbécil.
Pero, por suerte, Toni no reparó en ella.
Ni siquiera le lanzó una mirada a las tetas
con aquello que guardaba bajo las gafas de sol.

Orgullosa del ruido de sus propios tacones,
llegó a la altura del Azahar Patio.
Hacía lustros que desayunaba allí
un té gyokuro con leche semidesnatada
y dos torrijas que preparaba el hermano
gemelo del barman en plan artesano.
No obstante, en la fecha de autos,
no sintió necesidad alguna de parar a dar bocado.
Máxime cuando el local de moda
estaba de gente hasta la bandera.
"No me jodas que no para" masculló
al ver pasar de largo un autobús
cuyo conductor ignoró los aspavientos
con que intentaba detenerlo.
La desgraciada circunstancia
hizo que tuviera que adentrarse a pie
en el puente sobre un río que, por no comprometer
seriamente la seguridad del lector, no revelaré.
No le había confesado nunca a nadie
que siempre experimentaba excitación sexual
en las infraestructuras fluviales.
Con buen criterio, tampoco ella misma se preguntaba por qué.
Pero no sintió nada en aquel trayecto.
De hecho, se percató de que llevaba días sin ponerse cachonda.
No se preocupó ni se lamentó por ello.
Constató el hecho con total asepsia.

Aún no había arribado a la ribera
cuando vio a una niña pelirroja que le miraba.
Le pareció que le sonreía pero ella
no lo hubiera puesto por escrito.
Lo que era seguro es que, tras unos segundos,
la criatura se dio la vuelta y comenzó a alejarse.
Nuestra mujer, obedeciendo su primer impulso,
fue tras ella vaya usted a saber con qué objetivo.
Era rápida la demonia. No recortaba la distancia
a pesar de la diferencia de tamaño entre las dos.
A cualquier observador imparcial le hubiera parecido
constitutiva de delito aquella persecución infantil.
De pronto, en medio de otra repentina quietud,
la niña se detuvo y le miró con otro rostro.
Cuando, poco a poco, consiguió apartar los ojos
de la pequeña inalcanzable,
reparó en que aquéllo había terminado
en el área privatizada del cementerio municipal.
A partir de ahí, todo fue muy rápido:
el inconfundible sonido de los cristales rotos
de una botella estampada contra la tapia del camposanto
siempre que termina un botellón,
la luz lejana, como de estrella cutre,
de los faros de un trasto que pasaba
en ese momento por una autovía próxima
y el dedo de la fantasmilla pelirroja
apuntando en dirección a una lápida
con un más que tópico epitafio
y con el nombre de la protagonista de esta crónica
grabado, rotundo, en la piedra.
El miedo golpeó su corazón de cadáver
al leer escrito su apellido con la misma
falta de ortografía que venía viendo desde el colegio.
La mancha de ignorancia con la que habían emborronado su vida
pretendía ponerle tachones a su muerte.
Y eso era algo que Arturo Pérez-Reverte
debería hacerles pagar a esos zoquetes. 

sábado, 15 de octubre de 2016

DUEÑ@S DE MAÑANA

Hay niños cuyos monstruos no se van al encender la luz.
Niños que viven en el lado adulto de la aurora.
Niños más fuertes que su salud.
Niños tan tristes que no lloran.

Hay niñas que no ven del cielo más que el escaparate.
Niñas que saben crecerse ellas solitas.
Niñas que pierden las guerras frías de sus padres.
Niñas con más otoños de los que necesitan.

Hay niños que se deshacen haciendo cosas en Taiwán.
Niños a quienes alguien dijo que son de otro color.
Niños que, a contracorriente, alcanzarán el mar.
Niños que, pese a su borrasca, traerán el sol.

Hay niñas proscritas de la escuela.
Niñas a quienes no dejan ser príncipe ni rana.
Niñas que derribarán todas las puertas.
Niñas que serán las dueñas de mañana.

sábado, 8 de octubre de 2016

YO NO ME ILUSIONARÍA

Llega un día en que, de pronto, te das cuenta
de que no cuadra el guión del Pentatéuco,
de que hay corintios a los que las cartas no les llegan,
de que del templo nunca echan al dólar, al yen, al euro.

No es creíble que, pudiendo elegir a cualquiera,
un ser superior escogiera al ser humano.
No hay verdad para tantas religiones verdaderas.
La eternidad nos pronunciará a todos en vano.

¿Prometer siete vírgenes funciona todavía?
Yo no me ilusionaría, queridos hermanos,
con que nuestro padre fuera algo más que biología,
física, química, azar, golpe y porrazo.

Ya sé. Cuesta pensar que vivimos sin red,
que la muerte es una una inapelable destrucción.
Pero tenéis ahí unos brazos donde poner la fe,
esos mortales que os quieren son el único dios. 

lunes, 3 de octubre de 2016

CONTRA EL FRÍO

A la vista está que no nací para ser valiente
pero sólo tú sabes que estoy muerto.
Desde entonces, he cumplido años todos los meses
y he sufrido los rigores de no conciliar mis sueños.

El corazón desnudo lucha contra el frío.
Entre las cosas que te escribe Álvaro Trece,
tengo que reconocer que hay algún verso mío
que no tuve tiempo de leerte.

Siguen pasando cosas buenas y cosas malas.
La diferencia es que nada está completo.
Señales de tráfico indicando que faltas.
El día a día sin alma de un esqueleto.

La diferencia era tu pura y simple compañía.
Me convertí en alguien que brotaba continuamente de ti.
A veces aprieto tu mano de fotografía.
Por un instante, siento que el frío huye de aquí.

martes, 27 de septiembre de 2016

DECEPCIONES GENERALES

Ni Sánchez. Ni Rajoy. Ni Iglesias. Ni Rivera.
Ni el tuerto en el reino de la precampaña.
Ni el voto útil en la papelera.
Con todo roto...¿quién va a romper España?

Que no. Que no es su desvergüenza en funciones.
Ni su problema de comprensión del código penal.
Ni es el olimpo de las abstenciones.
Ni es la troika del más allá.

No es culpa de los periodistas afines.
Ni de la nada que grita tras el micrófono.
Ni del plasma ese. Ni de los cises.
Ni siquiera es culpa de los politólogos.

Yo soy el culpable de que dentro del mapa
salte a la vista la silueta del mal olor.
Porque todo esto me importa nada.
Porque en el fondo de ellos estoy yo.

Porque no pongo límites, ni impongo consecuencias,
ni dispongo tormentas, ni opongo mi voz.
Porque me acostumbré a vivir en una encuesta.
El culpable. El culpable soy yo.

sábado, 16 de abril de 2016

VERSOS POR ENCARGO DE UN HERMANO PRESO

No diré que lo recuerdo todo
pero juro que no he olvidado nada.
La tercera persona de vosotros
conjuga todos los verbos en un cubata.

Con razón, dirán que no ganamos nada
pero hay tardes que vuelven dignas las derrotas,
vuelven hechos las palabras.
Hay tardes que son vidas ellas solas.

Con razón, dirán que se trababan las lenguas
pero las verdades se nos caían de los dedos.
Hay tardes en las que, ni Dios, me recuerda
que hace tres versículos que estoy muerto.

Hay tardes en que os alineáis los astros en mi equipo.
Hay tardes en las que quiero por donde solía.
Hay tardes que convierten en vino
las lágrimas humanas del mesías.

domingo, 13 de marzo de 2016

LA DIFERENCIA ENTRE EL NÚMERO Y LA LETRA

Tu corazón, tu mirada, tu forma de vivir
muestran la diferencia entre el número y la letra.
Hay tantas palabras tuyas dentro de mí
que te descubro tirando del hilo de mi lengua.
.
Donde otros calculan, tú te sumas de cabeza.
Donde buscan ganancias, tú traes valores.
Desprendes luz. Sin proponértelo, como la estrella
que no sabe que alguien, lejos, le puso nombre.

La diferencia entre lo cierto y lo verdadero
es un matiz que revelan tus facciones.
En este punto, replicarías con tus defectos,
un bla, bla, bla que no llena dos renglones.

Influyes. Sin proponértelo, como una luna
que cambia la tierra de arriba a abajo.
La diferencia entre el silencio y la ternura.
El sentimiento de pertenencia que te guardo.

domingo, 7 de febrero de 2016

ME HAGO MAYOR

Me hago mayor, ya me he dado cuenta de que crecer
es comprender que los hay aún más pequeños.
Me hago mayor, con la mente aún llena de acné,
con la vergüenza de perder, también, en sueños.

Me hago mayor, ya he empezado a creer en monstruos,     
ya no miento cuando digo que algún día moriré.
No busques felicidad, imponte la alegría.
Una carcajada contigo me mantiene en pie.

Me hago mayor menos cuando tú me sonríes.
Me hago mayor hasta que abres la boca.
Me hago mayor en el reloj de los que escriben
con la esperanza de los versos rota.

Me hago mayor porque yo me lo he buscado,
harto de encontrarme los domingos en el espejo.
Me hago mayor porque, castigando los pecados,
Dios llega demasiado lejos.

domingo, 31 de enero de 2016

SÓLO LOS HOMBRES

Solo los hombres pueden acabar con el macho alfa.
Solo el pecho puede mandar a paseo las medallas.
Solo los asustados podremos vencer al miedo.
Un día los ladrillos se negarán a ser muralla.

Solo las manos pueden extinguir los bofetones.
Solo desde aquí se puede respetar a los de enfrente.
Valiente dícese del que no hace las cosas por cojones.
Solo las personas resucitan a la gente.

Solo los de siempre te quieren como nunca.
Solo los tristes saben lo que importa la alegría.
Solo los cuerdos tienen derecho a la locura.
Solo los despiertos degustan las fantasías.

Solo dos muertos de sed pueden dar la vida a un beso.
Solo a un dios se le ocurre ponerle puertas al cielo.
Solo creo en las almas de carne y hueso,
en esas palabras que te reescriben por dentro.

EL MOVIMIENTO DE ROTACIÓN

¿Quién me iba decir que era yo
el ser que menos se parece a mí?
Pensé cuando vi el reflejo, sin voz,
de mi rostro demasiado lejos de aquí. 

Cuando es sinónimo la soledad
de la mala compañía,
uno no es más
ni menos. Ni noche. Ni día.

Las nubes, adverbios de destiempo,
apagan un astro sin lugar.
El movimiento de rotación dentro del pecho
conduce siempre al mismo sueño.
El mismo despertar.

Aves, adictas al camino,
que creen que lo que hacen se llama volar.
Pájaros que temen que su destino
sea surcar sinónimos de la soledad.

sábado, 2 de enero de 2016

UNA FOTOGRAFÍA TUYA

Hay más vida en una fotografía tuya
que en el dibujo animado de sus sonrisas.
Se tocan mejillas hechas de lluvia
mirando al cielo por el que pisas.

Hay más humanidad en una fotografía tuya
que en los ojos de toda la embustera persona del plural.
No cambio esta pena por las penurias
de los otros, los que no tienen tu hombro para llorar.

Dice más de mí una fotografía tuya
que el retrato de mi nombre allende las bocas.
Dice que soy una mar taciturna
que nació del amor desbordado de una gota

Pertenezco más a una fotografía tuya
que a un mapa, un himno, una bandera.
Pertenezco a un territorio de ternura,
al lugar imposible al que regresas
cuando miro una fotografía tuya.