domingo, 30 de marzo de 2014

VEINTE DE MARZO


El idioma en que la roca sonríe.
La nube que me liberó del cielo.
El mar profundizando la superficie.
La luz que brilla cuando yo me enciendo.

La idea tras el paso adelante.
Hogar donde no es posible ya.
El silencio que predice sangre.
El viento que me libró de la tempestad.

El techo capaz de contener la muerte.
El país que no deshabita al emigrante.
Surgí de un fuego sin agua que lo despierte.
¿Quién enseñó el primer paso al caminante?

Me queda un lugar en tierra firme.
El alfa que no cesa.
Más vivo cuanto más se desvive.
Hombre de paz, nombre de guerra.

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