sábado, 16 de abril de 2016

VERSOS POR ENCARGO DE UN HERMANO PRESO

No diré que lo recuerdo todo
pero juro que no he olvidado nada.
La tercera persona de vosotros
conjuga todos los verbos en un cubata.

Con razón, dirán que no ganamos nada
pero hay tardes que vuelven dignas las derrotas,
vuelven hechos las palabras.
Hay tardes que son vidas ellas solas.

Con razón, dirán que se trababan las lenguas
pero las verdades se nos caían de los dedos.
Hay tardes en las que, ni Dios, me recuerda
que hace tres versículos que estoy muerto.

Hay tardes en que os alineáis los astros en mi equipo.
Hay tardes en las que quiero por donde solía.
Hay tardes que convierten en vino
las lágrimas humanas del mesías.

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