miércoles, 29 de abril de 2015

NO SIGAS LOS PASOS

Hijo, no se te ocurra seguir los pasos de tu padre
por, lo que llamamos los cobardes, vida real.
Sigue hablando en sueños, sigue siendo un gigante,
sigue queriendo como un salvaje de mazapán.

Hijo, huye con Daniela de la ley de la gravedad,
ningún salto es mortal si un beso cae de pie.
Que tu padre no te domestique la curiosidad
cuando saques a gatear las letras de mil por qués.

Hijo, colma el vaso del percentil de la sonrisa,
rejuvenece deprisa, atrasa el reloj.
Mi tierra es el suelo de allá por donde pisas
y el cielo, pizarra que precisa manchurrón.

Hijo, no confundas la historia con el pasado
y, en papel de regalo, escribirás tu biografía.
Cuando amurallen la alegría, da un buen salto.
Cuando llegue el precipicio, no sigas mis pasos.

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