sábado, 29 de septiembre de 2012

ME DIJERON



     Me dijeron que cambiara
     y volví andando de París sin moverme de mi casa.
     De mis errores aprendí
     que fui más feliz cuanto más me equivocaba.

     Y puse sobre mi cara fotografías de mi cara
     y disparé sobre la fachada de un hotel cien guisantes.
     Una bala por cada vez
     que volvería a ser el de antes.

     Y, otra vez, fui el próximo eslabón
     y Trece fue el resultado
     de multiplicar la eme por la ce al cuadrado
     y ni la vida mi transformaba ni la muerte me destruyó.

     Y soy el pan y el vino sabiéndose ellos mismos,
     sin decirle a nadie que no fui nunca cuerpo y sangre.
     Me parece que cada día vivo la vida en cualquier sitio
     y vuelvo para morirme en Alicante.

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