miércoles, 5 de septiembre de 2012

OTRA VEZ ATOCHA



     Uno se despierta y no lo espera.
     Uno te ve a la izquierda de la cama
     y hace planes para luego,
     cuando la noche se desnuda en la ventana.

     Uno se levanta y no lo espera.
     Uno no espera perderte sin luchar,
     sin poder decir ni mu
     a la mano asesina del azar.

     Uno se despide y no lo espera.
     Uno no espera que adiós
     se convierta en una verdad tan grande.
     Uno no espera que se cruce
     la muerte, ese viandante.

     Uno no olvida. Uno no olvida y te espera.
     Uno va cada día a esos sitios a que ibas
     sin saber que ibas sin darte cuenta
     y uno mira el reloj de sus heridas
     y uno sueña. Sueña que te espera.

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